Cuando tocabas en un grupo de música…

…solo esperabas a que llegara el día que te juntaras para ensayar. Porque ensayar era mucho más divertido que el concierto. No me creo eso que dicen los músicos de la increíble sensación que es la de regalar la música a un público, que ahí reside el sentido de su trabajo. Será que no eres músico y no sabes de lo que hablas.

Claro. Se te ha olvidado comentar algo importante: no eres músico. Nunca estudiaste solfeo más allá de lo que te enseñaron en la escuela. No tomaste clases para aprender a tocar un instrumento. Tampoco eres dj, que por mucho que reclamen, no son músicos. Tampoco dedicaste tu vida a convertirte en un melómano, a estudiar de manera teórica la música. Y aun así, tocaste en un grupo de música con el que diste dos conciertos.

Por “concierto” quisiste decir que repetiste una única vez una serie de composiciones frente a un grupo de personas que se congregaron con la voluntad de escucharos. O no. Porque vuestros ensayos los haciais en una pequeña buhardilla de veinte metros cuadrados, en absoluto condicionada para retener la cantidad de decibelios que generabais un saxofón, una trompeta, un tambor africano (seguro tiene un nombre concreto que no sabes porque no eres músico), una guitarra eléctrica, un acordeón, unas sonajas, unas claves, un cuenco tibetano y dos órganos que generaban todo tipo de sonidos y ritmos alucinantes. Diez instrumentos para cuatro personas.

Entre los cuatro os turnabais los instrumentos. Tu tocabas los dos órganos y soplabas una trompeta mientras te ponías una máscara de watusi. Porque más que parecer Miles Davis, eras una especie de vaca en celo. Lo de la máscara era para que no quedaran dudas, sinceridad ante todo. Porque una cosa es no ser músico, y otra ser un mentiroso. Os llamabais Radio Watusi.

Lo de Radio viene porque un día estabas con Miguel, el único músico de todos vosotros, y empezaste a jugar con su órgano. Sacaste una melodía sencilla, linda, no sabes ni cómo lo hiciste. Y te dijiste, “es como una melodía de Radiohead”. Miguel desarrolló esa melodía y asi sacasteis el primer tema de vuestro nueva banda. Le dijiste a Miguel que te hubiera gustado tener un grupo de música. “Pues hagámoslo”, te dijo, “esa melodía está increíble”. “Pero yo no soy músico”, le dijiste, “¿como voy a tocar en un grupo si no tengo la más remota idea de solfeo, ritmo, composición, si apenas sé decir el do-re-mi-fa-sol-la-si-do de corrido y todo lo que se necesita saber para hacer música?”. “No importa, yo te ayudo”, te dijo Miguel, “no se necesita todo eso para hacer un grupo de música”.

Y ese fue el regalo más grande que nunca jamás alguien te ha hecho.

Antes de tu primer concierto, solías repetir que no eras músico, que no podías dedicar tu vida a eso. Era el miedo el que hablaba por tu boca. Entonces eras un universitario de filosofía, carrera que estudiabas para ganar tiempo porque en verdad no sabías lo que querías hacer. Vivías con tu novia de entonces. Otra estudiante de filos, mayor que tú. Todas las tardes ibas a ensayar y ella no entendía nada, la pobre: “¿grupo de música? pero si no sabes de música!”. Tenía razón. El día que vino al concierto y os escuchó por primera vez, siguió sin entender nada, pero se la veía feliz.

Asi era la recepción general de vuestra música: nadie entendía nada, pero les flipaba. El concierto duraba 25 minutos sin interrupciones. Las canciones se unían entre sí, había un momento donde Pedro leía unos versos de un libro sobre heroína y en otro momento Ángel movía una marioneta por el escenario. Tenía algo de teatro, de performance, de poesía…y de música. Por eso la gente no entendía nada, y vosotros tampoco, pero no mentiais, haciais lo que sabiais hacer. Os llamabais 24mentirasporsegundo.

Los dejo con un ensayo grabado en una buhardilla de Madrid por Radio Watusi, el grupo de los 10 instrumentos, 4 músicos y 2 conciertos.

Lo de Watusi, nunca supiste de donde salió.

https://soundcloud.com/luis-arenas-211319912/sets/radio-watusi