Mensaje para Santi e Instagram

Querido algoritmo de Instagram.
Hace semanas me sugeriste que siguiera a Santi Abascal, cabeza del partido ultraderechista español Vox. La verdad que me dejaste helado. Asustado. Mudo.

Estuve toda la semana pensando qué pasos tuvimos que dar Santi y yo para que tú, algoritmo de Instagram, unieras nuestros caminos.
Pasaban los dias sin que hallara respuesta, hasta que por fin decidí entrar en la cuenta de Santi. Y fue que, viendo sus publicaciones, lo entendí.
Por entonces yo estaba trabajando en un proyecto documental que parte de una pregunta: ¿qué es la masculinidad? ¿Qué la define?
Los caminos de la web me llevaron a escuchar a un grupo de hombres que dicen ser “hombres de verdad”. Se llaman MGTOW (men going their own way) y dicen haber despertado de esta farsa de sociedad feminizada, en la que ser hombre es peor que ser mujer, porque las leyes están en su contra.
Viendo las fotos de Santi comprendí que eso era un “hombre de verdad”. Un Macho Alfa. Un líder. Un MGTOW.
Semblante serio, oteando el horizonte. Un hombre que no mira a la cámara, sino que prefiere posar de perfil, con el mentón alto, como si ensayara para el día que lo acuñen en el reverso de los euros.
Terminada mi investigación, pensé que todo esto se olvidaría, y tú, estimado algoritmo, recuperarias la cordura. Pero…
…hoy ha vuelto a pasar. Por eso pongo este mensaje. Para aclarar este entuerto.
Santi:
Lo nuestro es complicado. A ti te gusta ir a cazar, yo prefiero ir al cine. Los domingos vas a misa, yo prefiero quedarme en la cama.
Y mira, dicen que el tiempo y la convivencia lima las diferencias, pero hay algo que no…no termino de aceptar.
Te la pasas siempre que si Pedro esto, que si las mujeres lo otro, que si los medios de comunicación son injustos, que si el gobierno te oprime…y yo pienso, todo este rollito victimista, ¿a qué se debe? ¿no que eras el macho alfa?
Todos tenemos problemas Santi. Pero tratamos de salir adelante, día a dia, poco a poco. Yo también tengo miedo. Pero es bonito sentirse con la defensa baja, dejar que la vida te atreviese. No siempre hay que estar a la defensiva, es muy cansado.
Está bien perder. Tú crees que pierdes por culpa de los demás. Pero eso no es perder. Eso es no saber competir.
Perder es un proceso que implica aprender de la vulnerabilidad, de los errores. Mirar hacia dentro de uno. Y descubrir que todos tenemos nuestro infierno particular. Pero es eso, particular. Tú te lo guisas y tú te lo comes.
En fin Santi. Déjalo, no insistas, de verdad. Lo nuestro es complicado.